Programas adaptativos para la gestión de sistemas complejos: el caso Grandes Islas del Golfo de California

Por: Ana Luisa Figueroa Carranza

El Cambio Climático (CC) es una de las principales amenazas ambientales globales a las que nos enfrentamos en este siglo, tendrá efectos potencialmente irreversibles tanto para las sociedades humanas, como para el planeta. Sin embargo, este no es el único gran problema global que tenemos. Los ecosistemas marinos y costeros a nivel mundial experimentan una acelerada pérdida de poblaciones y especies, con consecuencias en gran parte desconocidas. La pérdida de biodiversidad marina está limitando la capacidad del océano de proporcionar alimentos, mantener la calidad del agua y recuperarse de las perturbaciones (Worm B., 2006).

A nivel mundial el nivel trófico medio de los grupos de especies reportados en las estadísticas mundiales de la FAO disminuyó de 1950 a 1994, indicando patrones de explotación insostenibles… El nivel trófico promedio en los arribos de pesca ha disminuido en los últimos 45 años para todas las aéreas marinas (Pauly D., 1998). Los datos del monitoreo en la RGI muestran que el nivel trófico medio de las capturas de pesca artesanal en la zona (del arrecife rocoso) han disminuido también.

Es vital restaurar las poblaciones de peces dentro de las redes alimentarias funcionales, (Pauly D., 1998).  Datos sobre la restauración de la biodiversidad a través de Áreas Marinas protegidas muestran en la productividad cuatro veces en promedio (Worm B.,2006)

 


1 El carbono (C) secuestrado en los ecosistemas costeros (específicamente los manglares, lechos de pastos marinos, marismas, mantos de rodolitos, etc.) se ha llamado “carbón azul” (E. Mcleod, 2011).

La Región de las Grandes Islas (RGI), es muy diversa. Contiene 5 hábitats marinos; entre ellos bosques de sargazo; lechos de pastos marinos,(ambos importantes fuentes de carbono azul1) ambientes arenosos y un amplio hábitat rocoso que alberga una gran cantidad de especies; una rica diversidad de especies de peces e invertebrados algunas de ellas de importancia comercial para la pesca industrial, deportiva y artesanal capturando ésta hasta 70 especies en la región (Cisneros-Mata, 2010) (Moreno-Báez M. B.-B., 2010) (Moreno- Báez M. R.-B.), (Bizzarro, 2009). En la RGI hay seis comunidades pesqueras: en Baja California están Bahía de los Ángeles y San Francisquito; en Sonora, Bahía de Kino y Puerto Libertad, y en el territorio de la tribu Seri (Comcáac) está Punta Chueca y El Desemboque de los Seris.

En esta zona marina-costara-insular inciden más de 30 diferentes instrumentos normativos y para su aplicación hay más de 13 instancias de Gobierno que comparten sus atribuciones y mandatos. Aunado a ello, la (RGI), por cuestiones administrativas y logísticas, se encuentra separada, siendo atendida por las instituciones que se encuentran en Baja California y las que se encuentran en Sonora, pero la frontera de sus atribuciones en medio del Golfo de California es poco clara. Por ello el gran reto es como trabajar coordinadamente para lograr la efectividad en el desarrollo, manejo y regulación de esta región ((CIMARES), 2011).

Nuestra hipótesis es que un sistema de este tipo es un sistema complejo y siguiendo los principios de las ciencias de la complejidad en cuanto a que en un sistema complejo todos los pedazos o componentes interactúan entre si y como resultado el todo resulta en algo nuevo o mayor que es más que la suma de las partes es totalmente cierto. Y tiene que ser abordado de forma integral.

El objetivo de este ensayo es presentar el Programa de Adaptación al Cambio Climático integral, como la propuesta para responder a un sistema socioambiental complejo y los efectos del Cambio Climático, considerando los aspectos biológicos, económicos, sociales, para diseñar estrategias y acciones articuladas que favorezcan y fortalezcan la cooperación entre las diversas instituciones.


En los últimos años, han surgido diversas estrategias de manejo costero cuyo objetivo, desde el enfoque eco sistémico es el mantenimiento de la integridad del ecosistema mientras que permite el uso sustentable de los bienes y servicios ambientales. Sardá (2004) resalta que se requiere de la armonización de definiciones y procesos estandarizados para afrontar la complejidad inter jurisdiccional y la multidisciplinaria asociada a estas estrategias, así como las líneas de tiempo y recursos para la su planeación e implementación. El Manejo Basado en Ecosistemas tiene un sistema de tres pilares: Manejo, Información y Participación, que facilitan el manejo adaptativo y mejoramiento continuo para alcanzar los objetivos (incluye la necesidad de contar con estructuras de gobernanza ad hoc).


El Programa de Adaptación al Cambio Climático de la RGI (PACC-RGI) considera un enfoque de manejo basado en ecosistemas utilizando los Estándares abiertos para la Conservación que es un proceso basado en el Manejo Basado en Ecosistemas donde con que incorpora el manejo adaptativo como parte del ciclo del proyecto.

El PACC-RGI es el resultado de un esfuerzo 18 Gestión participativo entre actores locales de los tres niveles del gobierno(24 instituciones), académicos, organizaciones de la sociedad civil, actores clave de diversos sectores y la sociedad. Fue construido con un enfoque anidado multinivel (Unidad de Paisaje, Área protegida y Comunidad) en el que resaltamos que los ecosistemas en buen estado brindan servicios ecosistemicos que contribuyen al bienestar humano. De tal forma el efecto sinergico entre las amenazas actuales y la presiones que ocasiona el CC deteriora a los ecosistemas,limitando sus servicios ecosistemicos y poniendo en riesgo el bienestar humano (sustento, salud, seguridad alimentaria.

Para determinar su vulnerabilidad frente al CC se tomó como base el estudio “Indicadores de vulnerabilidad social en el Norte del Golfo de California, México: implicaciones para cambio climático” (Morzaria-Luna H., 2014) se midió la vulnerabilidad social en base a sus percepciones comunitarias (CONANP GIZ, 2014). Se utilizaron Escenarios Climáticos para la vulnerabilidad terrestre/insular. Se usó el Modelo Ecosistémico de Atlantis, (MA) para determinar la vulnerabilidad de los Objetos de Conservación Marina. Atlantis es un modelo ecosistémico que considera todas las partes del ecosistema marino: oceanografía, redes tróficas y pesquerías en una representación espacial de la zona estudiada.


Es un modelo de mundo real, es decir que simula una variedad de aspectos incluyendo relaciones especies, clima, pesquerías, y hábitats. Es un sistema de modelaje espacialmente explicito que permite predecir efectos, jerarquizar políticas y tomar decisiones de manejo. Atlantis opera en una estructura bidimensional que imita la geografía del área de estudio y representa los componentes del ecosistema desde bacterias a depredadores tope y actividades humanas. El modelo permite probar escenarios de manejo tales como los que involucran áreas de no pesca, restricciones en artes, y cuotas, al mismo tiempo que ofrece una amplia gama de indicadores ecológicos y económicos.


El MA puede usarse para realizar análisis de vulnerabilidad, entender cuáles componentes del cambio climático y global pueden tener los impactos más grandes, sobre que especies, y sobre cuales pesquerías. El costo de la construcción de modelos ecosistémicos es muy variable ya que depende de la información base con la que se cuente y de la complejidad del tipo de ecosistema o ecosistemas marinos que el sitio incluya. EL uso del MA en otras ANPs marinas es viable, sin embargo recomendamos primeramente evaluar si el conocimiento del sitio en cuestión es suficiente para realizar manejo ecosistémico o de lo contrario dete5rminar los vacíos de información para recabarlos en una primera fase previa a la implementación del uso de modelos ecosistémicos.


Se construyeron 15 estrategias de adaptación que se implementan a través de la cooperación entre varias instituciones (algunas bi-estatales). El mayor valor de este Programa ha sido el proceso de construcción basado en fortalecer la cooperación a través la generación de confianza y la búsqueda de la institucionalización de las actividades propuestas en cada estrategia en cada través de su inclusión en los programas operativos de cada institución participante.


En conclusión, la efectividad de la implementación de Programas de Adaptación al Cambio Climático en ANPs y sus sitios de influencia depende de contar con un modelo conceptual basado en un diagnostico socioambiental (con enfoque de genero e interculturalidad) así como del éxito que se tenga en lograr que las diferentes instituciones que tienen atribuciones en la implementación de las estrategias del PACC operen de forma conjunta y coordinada.

Referencias

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