Importancia de una cultura ambiental para el desarrollo de obras marítimas y de protección costera

Por: Ricardo Ivan Moreno García

Cualquier obra de infraestructura que el ser humano construye   para   su   beneficio   genera   un   impacto sobre el medio ambiente, sin embargo este impacto no siempre resulta ser positivo. En la zona costera y marítima  también  se  construyen  obras  tales  como puertos marítimos y obras de protección costera; sin embargo,  esta  zona  es  muy  dinámica,  y  por  tanto los impactos generados suelen ser en gran medida negativos, pues muchas veces lejos de dar solución a los problemas que se quieren resolver, al modificarse los procesos naturales que allí acontecen, se afectan de   manera   negativa   los   ecosistemas   costeros perjudicando el ecosistema costero entero.

A  pesar  de  que  las  obras  costeras  y  portuarias tengan   un   óptimo   diseño   ingenieril,   en   algunos casos no siempre funcionan como fueron previstas, y  esto  se  debe  principalmente  al  mal  enfoque  que se les da, pues en su mayoría se diseñan y planean considerando   solo   la   parte   ingenieril,   sin   tomar en  cuenta  que  el  sistema  costero  es  un  sistema complejo  en  el  cual  intervienen  también  factores oceanográficos,  ambientales,   sociales,   culturales, políticos y económicos.

En   este   ensayo   se   mencionan   algunos   de   los principales  problemas  a  los  que  se  enfrentan  los ingenieros  para  desarrollar  proyectos  marítimos  y costeros, y a su vez los problemas ambientales que este  tipo  de  obras  conlleva.  Se  recalca  también la  importancia  en  que  aquellos  que  desarrollan  o están involucrados en este tipo de proyectos tengan una  cultura  ambiental  en  su  formación  para  que de  esta  esta  manera  se  basen  en  una  gestión integral de zonas costeras y así tener un desarrollo de  infraestructura  costera  más  amigable  con  los sistemas costeros y marítimos.

Las    obras    marítimas    como    puertos,    muelles, infraestructura pesquera, se utilizan como detonante económico ya sea a escala local, regional o nacional. Además, las obras de protección costera se utilizan generalmente para proteger las zonas de maniobras y obras interiores de los puertos, para evitar la erosión costera,   contra   inundaciones   costeras,   proteger contra  aumento  del  nivel  del  mar,  evitar  el  azolve de bocas de lagunas, encauzar corrientes costeras, interrupción   del   transporte   litoral,   ganancia   de terrenos al mar y para proteger zonas de maniobras

en  el  interior  de  un  puerto  por  mencionar  algunos. Para cualquiera de este tipo de obras es importante entender que la zona costera es un sistema natural único  donde  coinciden  tres  sistemas  ambientales, la  tierra,  el  agua  y  el  aire,  por  lo  que  se  dice  que son  sistemas  muy  complejos  y  dinámicos  ya  que intervienen gran cantidad de procesos (Carter, 1991 y Martínez, 2009).

Desafortunadamente  no  siempre  se  tiene  presente la   complejidad   de   los   sistemas   costeros,   pues muchas  veces  la  solución  no  es  integral  ya  que comúnmente la alternativa propuesta considera solo la  parte  técnica,  y  solo  de  manera  muy  superficial los  demás  factores  como  el  medio  ambiente,  la sociedad,  la  política,  la  cultura,  los  cuales  también son  importantes.  La  formación  de  recursos  en  este ámbito  es  una  respuesta  posible  para  atender  la problemática.  En  México,  la  formación  de  recursos se   da   frecuentemente   de   manera   disciplinaria. Por  ejemplo,  los  ingenieros  para  diseñar  obras  no se  les  enseña  adecuadamente  la  relevancia  del medio ambiente y las consecuencias de modificarlo, por  lo  que  no  están  conscientes  de  la  verdadera problemática que trae consigo este tipo de obras. En  México,  las  personas  que  se  preparan  para  ser ingenieros civiles llevan sólo de manera superficial el tema ambiental dentro de las obras de infraestructura. Existe  desde  mi  parecer,  un  menosprecio  por  los posibles  impactos  y  las  consecuencias  generadas que conlleva toda obra de infraestructura portuaria y   costera.   Por   eso   es   importante   generar   una cultura  ambiental  dentro  de  la  formación  de  las diferentes   disciplinas   que   tienen   relación   con   el desarrollo costero   pues de esta manera podremos dar  soluciones  más  integrales  a  los  proyectos  de infraestructura costera y portuaria.

 

Otro   factor   importante   que   influye   en   el   buen planteamiento de los proyectos de obras marítimas y costeras es la información que se utiliza. Son varias las  razones  por  las  cuales  la  información  utilizada para  llevar  a  cabo  los  proyectos  no  siempre  es  la más  adecuada.  Por  un  lado,  el  tiempo  para  llevar a  cabo  los  estudios  es  crucial,  pues  para  este  tipo de  proyectos  que  involucran  la  zona  costera  se recomienda   hacer   campañas   de   medición   por periodos largos y en varias temporadas, para poder tener  datos  objetivos  y  cuantitativos,  sin  embargo muchas veces estas campañas no se llevan a cabo como  deberían,  ya  sea  por  falta  de  recursos  o  por falta de tiempo, lo cual incide de manera significativa en los estudios que son base para los proyectos. Por otra  parte  la  carencia  de  información  y  bases  de datos útiles para soportar los resultados también es muy escasa en nuestro país. En resumen, los estudios de  impacto  ambiental  no  se  hacen  como  deberían y obviamente los resultados a largo plazo no son los esperados.

Las  consecuencias  de  no  llevar  a  cabo  un  buen proyecto   de   obras   marítimas   y   costeras   se   ve reflejado  en  gran  medida  en  el  medio  ambiente, ya   que   la   construcción   de   este   tipo   de   obras puede  alterar  los  procesos  naturales  de  transporte litoral,   se   generan   cambios   de   salinidad   de   las aguas  estuarinas,  se  incrementa  la  contaminación y  en  general  se  afectan  las  características  de  los ecosistemas   naturales.   Estos   impactos,   sumados a   los   de   origen   natural   como   son,   tsunamis, ciclones,  lluvia  y  los  efectos  del  cambio  climático, son  una  amenaza  ya  que  pueden  incrementar  la vulnerabilidad   de   las   poblaciones,   biodiversidad, infraestructura,  actividades  económicas,  y  servicios públicos cercanos (Vergara, 2007).

Pero  no  basta  con  dar  una  solución  integral  a  las problemáticas  que  enfrenta  la  zona  costera,  pues aunque  exista  tal  solución,  no  siempre  se  lleva  a cabo por diferentes razones. Una de ellas es debido a  lo  que  se  explica  en  la  tragedia  de  los  comunes de  Hardin  (1968),  pues  muchas  veces  los  intereses personales de aquellos que quieren llevar cabo este tipo  de  proyectos  son  para  obtener  un  beneficio propio  lejos  del  bien  común,  por  lo  que  poco  les importa los daños ocasionados al medio ambiente o
a las personas locales, las cuales lamentablemente no  siempre  resultan  beneficiadas  por  este  tipo  de proyectos.  De  aquí  la  importancia  de  que  aquellos involucrados  en  el  desarrollo  de  este  tipo  de  obras tengan  una  cultura  ambiental  que  les  permita  dar la una solución integral para este tipo de proyectos. Todo  lo  anterior  nos  hace  pensar  que  es  mejor  no construir  obras  en  la  zona  costera  a  menos  que se  haga  un  exhaustivo  análisis,  lo  cual  pareciera que  es  pedir  mucho.  Sin  embargo,  fundamentando los   proyectos   por   medio   de   diversos   estudios interdisciplinarios y basados en una gestión integral de  zonas  costeras  como  la  expuesta  por  Pérez- Careiyo  et  al.  (2016)  o  considerando  manuales  de manejo  costero  como  los  de  Olsen  et  al.  (1999) o   Heileman   (2006)   lo   cual   permita   prever   los impactos positivos y negativos de este tipo de obras, es posible llevar a cabo proyectos amigables con el medio ambiente. Nuestra sociedad necesita de este tipo de obras para el progreso, siempre y cuando se respete el medio ambiente, ya que de seguir como hasta ahora, no tardaremos en acabar con nuestro planeta en menos tiempo del que se espera.


Referencias

  • Carter, R. (1991). Near-future sea level impacts on coastal dune landscapes. Landscape Ecology vol. 6 no. 1/2, pp. 29-39.
  • Hardin, G. (1968). The Tragedy of the Commons. Science, new Series Vol. 162 no. 3859, pp. 1243-1248.
  • Heileman, S. (2006). Manual para la medición del progreso y de los efectos directos del manejo integrado de costas y océanos. Manuales y Guías de la COI, 46; Dossier ICAM, 2. París, UNESCO.
  • Martínez, M. (2009). Las playas y las dunas costeras. Un hogar en movimiento. México: Fondo de Cultura Económica.
  • Olsen, S., Lowry, K., Tobey. J. (1999). A manual for assesing progress in coastal management. Coastal Management Report # 2211. The University of Rhode Island. Coastal Resources Center.Pérez-Careiyo, M., Chica, J., Arcila, M., López, J. (2016). Análisis de la evolución de las metodologías de gestión integrada de áreas litorales en los periodos comprendidos entre 1990-1999 y 2000-2012. Revista de Gestão Costeira Integrada / Journal of Integrated Coastal Zone Management.
  • Vergara, M. A. (2007). Desarrollo Integral y Sustentable de las lagunas costeras mexicanas. Academia de Ingenieria. México.

 

 

 

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